Elecciones en la Hermandad de Nueva Esperanza de Málaga / Entrevistamos a Pilar Durán, una de las candidatas a HM
Entrevista | Pilar Durán: «Hay un par de cosas que detesto. Una de ellas, la mentira»

En la Málaga cofrade del 2026 se presentan muchas candidaturas de cara a la multitud de elecciones que hay en las diferentes hermandades y cofradías.
Gente de Paz se desplazó a finales de abril a un barrio tan querido como es el de Nueva Málaga para tener el placer de entrevistar a Pilar Durán, que presenta su candidatura en la Hermandad de Nueva Esperanza.
Tenemos ante nosotros a una mujer luchadora, valiente, que se atrevió a dar el paso sin importarle el «qué dirán».
Ha estado cuatro años al frente de la querida hermandad del barrio de Nueva Málaga y se siente con ganas y con fuerzas para apostar por otra legislatura más.
Acompañada de una grandiosa y joven junta de gobierno; donde se ven entremezcladas de manera magistral la experiencia y las nuevas ideas.
Grandes retos se le han presentado en estos cuatro años, pero quiere seguir luchando por su hermandad; haciendo más hermandad.
Estamos con una hermana mayor cercana, que te dice lo que siente por su hermandad, que te cuenta con mucho orgullo cada vivencia de su querido Martes Santo.
Nos sentamos con ella, frente a frente, de tú a tú, más personal, un trato muy cariñoso, como si fuese un hermano más de la hermandad e indagamos en esa cabeza pensante de una cofrade de los pies a la cabeza.
¿Por qué te presentaste hermana mayor?
Bueno, voy a hablar por mí. Yo entro en la hermandad ya colaborando en juntas de gobierno y tal, hace… bueno, pues la legislatura de José Mari. Ahí es cuando empiezo yo a colaborar ya con la hermandad, a implicarme. Mi máxima era que yo jamás pertenecería a una junta de gobierno, porque mi máxima era seguir perteneciendo siempre a la hermandad y mantener la posibilidad que te da ser una persona, un número, una hermana… pero sin cargo relevante. Eso te da la posibilidad de mantener tu relación intacta con todo el mundo.
Cuando ya accedes a un cargo, ya algún tipo de enemistad surge por ahí. Y más que enemistad es porque muchas de las decisiones que tienes que tomar en un momento dado. En el momento en que tú tocas a alguien que ha considerado que ese puesto era eternamente suyo, ahí ya tienes un enemigo… De por vida.
Entonces, en mi intención jamás estuvo presentarme a hermana mayor. Cuando David Vidal termina su legislatura, que yo era la tesorera de David, íbamos a volver a presentarnos, yo con él, otra vez de tesorera. Pero David, en el proceso, decide que no se presenta porque surge una serie de inquietudes profesionales y personales a las que le da prioridad.
«En mi intención jamás estuvo presentarme a hermana mayor»
Y en ese momento nos damos cuenta que, si uno de nosotros no da el paso, íbamos de alguna manera a regalar la elección. Alguien tenía que dar el paso y entonces; no sé por qué, aquella mañana pensé, bueno, si nadie es capaz de dar el paso, yo sí soy capaz. Lo hice porque llevo una gestión en mi vida personal muy parecida, gestión en una empresa, en un departamento muy complicado, con un montón de gente a mi cargo, y eso lo podía trasladar perfectamente a la cofradía.
O sea, el trabajar desde aquí es lo mismo en muchos aspectos. Yo creo, por supuesto que no, porque hay diferencias. ¿Qué hace un director de empresa? Porque esto es una empresa, y eso sí lo llevo diciendo desde hace muchísimos años. Muchos de los hermanos mayores no tenemos claro que esto se gestiona como una empresa.
Di el paso a decir,” chicos, que, si nadie da el paso, lo doy yo”. Entre otras cosas, porque ésta en la cofradía de mi barrio, porque a los titulares les tengo un cariño brutal, y porque al final, si no lo hacía yo, pues corríamos el peligro de que ninguno de los demás diera el paso y, de alguna manera, hubiésemos tirado la toalla.

No, regalarlo, como he dicho, ponérselo en bandeja, “toma esto, para ustedes” y no era la intención para nada, porque hemos trabajado muchísimo. David cogió la tesorería cuando José María Jiménez era el hermano mayor, e hizo un trabajo brutal.
Todos los archivos de tesorería eliminados, sospechoso, menos 20.000 euros en el banco, en negativo, y 2.000 euros en la caja, y ninguna factura, recibo; nada de nada. Así se encuentra David Vidal en la tesorería. Cuando David me nombra tesorera, yo ya me encuentro todo en positivo, la agrupación de cofradías ya estaba dando las subvenciones, ya empezó a entrar dinero de otra manera también.
¿Qué ocurre? Entre el equipo de tesorería y la Junta de Gobierno de David, empezó la hermandad a crecer. Llega la pandemia, se paraliza todo, y nos pasan un montón de cosas bastante complicadas dentro. Estaba más de por medio el que después se presentó en la otra candidatura, era el primer teniente hermano mayor de David, así, un desastre, y no nos daba la gana de regalarlo. Era una situación muy compleja, y la verdad es que no iba a pintar muy bien el futuro, y para evitar riesgos, hubiese sido buena opción incluso a otra persona también. El primer paso era presentarse, y después viene la segunda parte, que yo jamás he querido tener la cofradía dividida; jamás.
Es muy complejo. Entonces, desde el minuto uno, porque lo primero que, cuando eres hermano mayor te nombran, te llaman todos los medios de comunicación… Sí, es típico.
Y como tú comprenderás, esta que está aquí, a su casa, era la que le iba a dar la primera entrevista. Claro, entonces, la primera entrevista, siendo todavía hermana mayor en funciones, porque todavía no estaba ratificada. Fui a la tele, y públicamente dije que las puertas de la hermandad estaban abiertas para todo el mundo, que es como tiene que ser.
Que yo no iba a calibrar que había metido en la hornita mi nombre o el del otro, que eso a mí me daba que igual. Si no, no sería una hermandad. Eso es.
Entonces, yo ya era la hermana mayor de todo el mundo, y eso era lo único que yo quería a partir de aquel día, seguir trabajando y haciendo hermandad. Y es lo que he hecho cuatro años.
«Si nadie es capaz de dar el paso, yo sí soy capaz»
¿Cuáles fueron tus objetivos principales?
Hacer hermandad, como te estoy diciendo, era una de las metas principales. Tener salla, tener arbotantes dorados y tener una capilla mejor.
Lo más importante es tener una hermandad unida y en paz.
Entonces, esa era una de mis metas. Yo, una de las metas que he tenido siempre y que pretendo seguir teniendo, así lo digo de claro, es que la hermandad siga creciendo. Posicionar a mi hermandad en el mundo cofrade, en el lugar que se merece tanto mi hermandad como mi barrio.
Durante muchísimo tiempo, Nueva Esperanza era la hermandad que venía desde muy lejos, que estaba muchas horas en la calle y de nosotros hablaba eso solamente. Los diarios hacen con días de antelación. De Nueva Málaga siempre se decía lo mismo, de Nueva Esperanza siempre se decía lo mismo.
Hoy día, la hermandad es otra cosa. La hermandad sale a la calle con gusto. El señor tiene un tío muy arropada.
La cofradía sale a la calle con muchísimo gusto. A las cinco de la mañana llega a un barrio totalmente entregado.
«Esto es una empresa, y eso sí lo llevo diciendo desde hace muchísimos años»
Entonces, una de mis metas es que la hermandad siga creciendo en el patrimonio humano y en el patrimonio de la hermandad. Entre otras cosas, somos una hermandad joven con mucho por hacer, porque siempre hemos estado un poquito justos con la pasta, como es natural, porque somos una hermandad de un barrio bastante trabajador y bastante humilde, un barrio obrero. Como dijo el pregonero en su pregón, en todos los barrios donde hay ladrillos vistos y demás.
En verdad, es un barrio de base y aquí las mujeres tienen que preguntar en la pescadería cuánto vale el kilo de boquerones. Entonces, los hermanos de la hermandad, cualquier dinero que pone y les cuesta muchísimo trabajo; entonces crecer en patrimonio es lo más complicado.
Seguir creciendo en hermandad y seguir creciendo en patrimonio humano y real.
¿Tú crees que había sobre ti alguna presión especial a la hora de desarrollar tus funciones como hermana mayor solo por el hecho de ser mujer?
Pues mira, en esta hermandad, afortunadamente, la igualdad existe. Menos mal. En el equilibrio de hermanas y hermanos a los que se nos han abierto las puertas y a los que se nos han dado oportunidad.
Efectivamente, hay cofradías que esto no pasa; pero en esta, no.
Importante a tener en cuenta. Si existe presión sobre mí, yo no la he. O crees tú que debes hacerte notar más por el hecho de sentido, por el hecho de ser mujer.
Es verdad que hay comportamientos “micromachismo” que se permite hacer algún hermano que además me ha llegado de comentar. “Mira cómo va vestida hoy” (por ejemplo). Yo no creo que a ningún hombre que va con un traje de chaqueta y una corbata se le consulte ni se le pregunte ni se dude de su estilo.
Yo no voy a dejar de ser mujer por ser hermana mayor. Además, soy una mujer súper coqueta.
Entonces jamás he dejado de ser coqueta y he dejado muy claro que me visto como me da la gana dentro del decoro.
Es muy importante representar a tu hermandad con el mejor de los decoros y vestimentas, porque eso es importantísimo. La imagen de la hermandad soy yo.
En el único sitio que tenía que dar explicaciones sobre temas en concreto es a los hermanos de la hermandad.
Muchas veces van al cuello a por mí por lo guerrera que soy.
Porque yo no me callo, porque yo no me he hecho así. Es así. Yo no me achanto.
Hay un par de cosas que detesto. Una de ellas, la mentira y sobre todo que se utilice cosas personales contra mí para hacerme daño, que al final a la única que se le hace daño a la hermandad. Porque repito, yo soy la imagen de la hermandad hoy día y la de mi junta de gobierno.
«Jamás he querido tener la cofradía dividida; jamás»
¿Te queda algo por hacer como hermana mayor?
Sí, claro. Cuando tú te presentas a hermano mayor y llevas un proyecto como llevábamos nosotros, había una serie de cosas que queríamos hacer.
Poderoso caballero don Dinero, el que termina mandando. Entonces, todos los proyectos grandes que teníamos en mente se han llevado a cabo. Nos queda una sola cosa importante que no nos ha dado tiempo a terminarla, porque entre otras cosas, nosotros hasta noviembre no terminábamos nuestras fechas.

Lo que pasa es que, por estatuto, tenemos que presentar las elecciones pronto. Pero nosotros hasta noviembre no hacemos cuatro años que darle un lavado de cara importante a la capilla de los titulares, que es una asignatura pendiente. Pero de lo que teníamos en mente se ha hecho todo.
Y eso es muy importante, porque nosotros siempre hemos ido con la realidad de la hermandad. Yo no le podía prometer a no venderle la moto a nadie. Vamos a un trono nuevo en cuatro años.
Eso es imposible. Eso es inviable. Otro que te dice me voy a traer a la banda de no sé quién.
Puedes posiblemente dejarías de hacer cosas tan importantes como pagar la hipoteca.
También. Entonces, claro, para quitar dinero, para traerte una maravillosa banda durante siete horas, no más. Y está todo el año cojeando, no compensa.
Hay que ser realistas. La realidad de la cofradía es la que nosotros tenemos. Tenemos esto y hacemos lo que podemos con lo que tenemos.
Tenemos una hipoteca que es una losa enorme sobre las cuentas de la hermandad porque pagamos una pasta brutal todos los meses. Entonces hay que ser muy realistas.
«El trono de la Virgen es el proyecto más importante»
De todo. Así que ya te digo, gracias a Dios, dentro de lo que nosotros en nuestro programa que presentamos a los hermanos para que confiasen en nosotros, nunca quisimos pillarnos los dedos con tontería.
Lo que es estrictamente necesario. Efectivamente. Gastar por gastar, no.
¿Qué nos queda? Pues nos queda arreglar la capilla y empezar con el proyecto más importante que tiene esta hermandad día de hoy, que es el trono de la Virgen. Nosotros ya hemos empezado con la candelería.
Tú puedes decir, ¿vas a ir a empezar con la candelería? Pues sí, porque entre otras cosas una candelería también te sirve para los cultos. Y… Se le puede sacar partido por otro lado.
Entonces, ahí hemos empezado con esa parte del trono, pero el trono de la Virgen es el proyecto más importante y hay que darle un meneo importante.
Es que es un majado, es que no es… Todo, y no tenemos un manto bordado, no tenemos un palio terminado. De ese trono lo único bueno es la gloria, que es bastante buena, es de palma.
Ya, bueno. El trono nuevo son medio millón de euros. Sí, sí, sí.
Sin bordado de ningún tipo. Está como está, vamos. Correcto.
«La hermandad ha pegado una crecida brutal»
¿Qué balance saca de estos primeros cuatro años?
Pues un balance muy positivo, porque la hermandad ha pegado una crecida brutal. Tenemos casi 600 hermanos nuevos.
600 hermanos nuevos en estos tres años y medio que hemos hecho.
Es una de las metas que yo tenía, que la hermandad creciera en esas fechas. Y porque eso nos trae más hermanos… ¡Hombre! Más dinero, más ingresos. Y la fuerza que tiene una hermandad de barrio.
Poder ejecutar más proyectos y coger fuerza y seguir creciendo. Después, un cambio muy grande que hemos implantado nosotros ha sido cambiar de vestidor. Fran Navarro es la joya de la corona de los vestidores, para mí ahora mismo.
La verdad, porque es un chaval súper joven, tiene vestidas vírgenes de muchos y diferentes estilos. Y le da a cada una su toque. El que entiende que le pega.
Tú ves una imagen vestida por Fran, y tú sabes que la ha vestido Fran, pero ninguna virgen se viste igual que la otra. Es un pasote, y eso creo que hay un antes y un después, porque ha sido un descubrimiento de Nueva Esperanza, de la vocación de mi virgen para el gran público. Porque cada vez que se sube una foto de la virgen ahora en un cambio, es apoteósico, tiene una repercusión en redes bestial.
Eso yo creo que ha sido un cambio muy importante y muy notorio, que también nos ha traído más gente. Después, el trabajo interno de la Hermandad se ha reforzado con una empresa, por ejemplo, que lleva el tema informático. Como te he dicho antes, siempre cuando vas justo de pasta, te miran mucho en todo.
Pero estamos profesionalizando la Hermandad en todos los sentidos.
Tienes esa capacidad de trabajar con una empresa que te gestiona todo, en condiciones, que te lleva todo el control numérico, tanto de altas de hermano como de bajas. Eso es, para mí, parte de ese salto en el tema Flores.
Tenerlo todo más organizado y profesionalizado. Porque nosotros, antes, los tronos lo hacíamos nosotros.
El Marte Santo, los hermanos, eran los que hacían el exorno floral. Ya tenemos empresas externas que nos lo hacen. Todo eso hace que tu Hermandad, desde fuera, se vea con más caché.
«Tenemos casi 600 hermanos nuevos»
¿Por qué has decidido volverte a presentar?
Bueno, pues yo creo que es bastante fácil. La Hermandad está en un momento súper dulce. Por supuesto, las circunstancias han dado para que todo vaya bien.
Pero es un trabajo de la Junta de Gobierno. Y ese mérito es nuestro. Es un trabajo de equipo, de tener una albacería que está dándolo todo, de tener una tesorería que lo da todo, de tener una secretaría que lo da todo.
¿Por qué no nos vamos a volver a presentar? ¿Cuál es el motivo por el que no nos debemos de presentar otra vez? Es que creo que todo está a favor de que nos presentemos. Pero nuestro equipo está tan preparado que yo creo que hay equipo para mucho tiempo.
Porque yo tengo muy claro que estos ocho años, después yo paso a la retaguardia. Porque yo tengo 58 años, dentro de cuatro ya tengo 62, y sé que todo tiene un límite en la vida.
62 años, hoy día eres súper joven, ¿vale? Antes algunos hermanos mayores empezaban con esa edad.
Hay que saber retirarse, y hay que seguir trabajando por tu Hermandad de otra manera.

Como cuando ves caer el trono, te vas de Nazaret, ¿no? Es que hay que trabajar por la Hermandad siempre de otra manera. Y dejando paso a los demás, porque yo tengo mucha personalidad, y entonces mi sombra a lo mejor puede ser muy alargada durante un tiempo. Entonces yo tengo que dejar paso.
Además, mi única misión en estos cuatro años es preparar al equipo para seguir en adelante.
Si sales elegida nuevamente como hermana mayor, ¿cuáles son los principales objetivos?
Nosotros lo que queremos, en los cuatro años siguientes, que tengamos en mente de qué queremos hacer. Por ejemplo, darle una “vuelta de tuerca” al Trono. La capilla; hacerla y ejecutarla; así como ver los estandartes.
Bueno, hay una serie de cosas que para mí son más banales. Pero lo más importante para mí es el equipo que tenemos, porque la Junta de Gobierno, la permanente que vamos a formar, si Dios quiere, para la próxima legislatura, hay tres chicas y tres chicos. Y de ahí tiene que salir un siguiente hermano mayor.
Y de esas cinco personas, cuatro se tienen que formar para el futuro. Pero tienen muy claro que si no son hermanos mayores no pasa nada, que van a trabajar por su hermandad. Pero tienen que ser los mejores.
Ellos no pretenden… Yo quiero ser el hermano mayor siguiente.
La intención de cada uno de ellos es… Trabajar por la hermandad. Claro, tengo gente súper joven a mi lado que tiene todo por delante.
Y esa es mi máxima, que esas personas se preparen para que el día de mañana cualquiera de ellos cuatro o cualquiera que veamos en un momento dado, pueda ser un buen herman@ mayor. Esto parece muy bonito. Pero dentro hay mucho trabajo. Ponerte un pin en una solapa de un traje y representar tu hermandad, eso dura un ratito.
El hecho de representarla, lo que eso conlleva y demás, eso no es fácil.
Y la de meses que nos tiramos todos trabajando. La Semana Santa dura de domingo a domingo.
Para preparar estas 14 horas estamos trabajando horas y horas y horas y días y meses y peleas. Y esto nos hace así. ¿Y esto por qué? A ver, en algo es indudable que no vais a estar de acuerdo.
Pero al final siempre se llega a un consenso.
«Estamos profesionalizando la Hermandad en todos los sentidos»
Cuéntame, desde tu punto de vista, qué es lo que le sobra y qué es lo que le falta a la Semana Santa de Málaga.
Uy, a sobrar le sobra… “Opinólogos”. Todos los días.
Profesionales del sector. Te meten en Twitter ahora X y sale un tema de conversación y hablan como si fueran doctorados. Hay personajes de Twitter, Málaga, que todos conocemos, que opinan con una libertad brutal de las hermandades de los demás.
De las suyas no suelen opinar. De las hermandades, de las bandas… Pero como si fueran doctorados. A mí me hace muchísima gracia que una persona pueda tener tantísimo conocimiento de todo.
Porque yo, por ejemplo, gustos musicales, yo tengo mis gustos propios, los míos. Pero no puedo pretender que los míos los comparta todo el mundo.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario