Entrevista a Manuel Muñoz Moreno
Entrevista | Manuel Muñoz Moreno, Melli: «En lo primero que pienso es en ‘mi niña’. Mi niña es mi caja. No me gustaría dejar de tocar porque no quiero abandonar mi banda»

El músico, pese a sus problemas de salud, ha conseguido seguir tocando en la agrupación musical de Los Gitanos
Hoy voy a hacer una entrevista de esas cuya temática, no suele ser la habitual.
Hoy sacaremos a relucir con máxima fuerza el sacrificio al que es capaz de llegar un músico con tal de seguir tocando su instrumento.
Hoy me encuentro en la sala de ensayo de la Agrupación Musical de Nuestro Padre Jesús de la Salud, de la Hermandad de los Gitanos de Sevilla; donde nuestro entrevistado es músico y director general.
Allí me espera Manuel Muñoz; aunque cariñosamente le conocemos como “Melli”.
Él toca la caja en la AM de los Gitanos desde hace muchos años, pero viene sufriendo desde hace un corto espacio de tiempo un problema de salud al que tiene que hacerle frente y que le impide disfrutar al cien por cien de la música procesional.
Es un gran músico; pero sobre todo, un gran amigo y una gran persona, pero hoy ha querido compartir con Gente de Paz cómo es su batalla contra una dolencia con la que tiene que lidiar y que; a día de hoy, sigue luchando por mejorar su calidad de vida.
Hoy dejamos la calidad musical a un lado para dar el máximo protagonismo a la calidad humana de este insigne musico de los gitanos.
Os contaremos el fervor y la devoción que tiene “Melli” para hacer todos los sacrificios que sean necesarios con tal de seguir rezando a su cristo moreno de la manera que a él más le gusta: tocando su caja.
Gracias por dedicarnos parte de tu tiempo para atender a nuestro medio de comunicación y emplazamos a todos aquell@s músicos que lean esta entrevista, piensen que los músicos nunca deben jubilarse y que el amor por tocar a unos titulares……….puede con todo.
-Cuándo y cómo te enteras de lo que te pasa?
Todo pasó en mi trabajo, que requiere de esfuerzo físico y; en uno de esos esfuerzos me quedé como una “alcayata”; por lo que empecé a tener problemas como levantarme de la cama o subirme y bajarme del coche.
Al tener este tipo de problemas, acudí al médico y; tras una serie de pruebas, me diagnosticaron hernias discales.
Los médicos, al ser joven, me recomiendan operarme. Tras decidir operarme, los médicos me intervienen sin introducir ningún cuerpo extraño en mi cuerpo.
Sin embargo, tras la operación, sigo con dolores después de un año y finalmente; me dieron la baja y a los dos años tienen que volver a intervenirme, pero ya me introducen una caja, clavos, me raspan otra vez el disco…..
Todo esto me ha afectado en mi vida diaria: no puedo jugar al futbol, no puedo saltar, no puedo agacharme en condiciones……..tengo que adaptarme a esta nueva forma de vivir.
Tampoco puedo olvidar que el operatorio fue bastante complicado: las curas, se me abrían los puntos…….etc…..tuve varias infecciones que me obligaban a ir todos los días al médico a que me curase.
-Qué es lo primero que se te pasa por la cabeza al conocer este problema de salud?
En lo primero que pienso es en “mi niña”. Mi niña es mi caja. No me gustaría dejar de tocar porque no quiero abandonar mi banda.
-Qué planteamientos se te vienen a la cabeza con respecto a la banda?
Tuve que dejar de tocar hasta que me encontrase mejor, pero no me desvinculé de la banda en ningún momento.
Venía a los ensayos aunque no tocase, acompañaba a la banda vestido de paisano, aunque no tocase con la banda.
Me resultan mucho más fáciles tocar en los conciertos o en procesiones cortas.
-Has llegado en algún momento a replantearte dejar la banda por este problema de salud?




En alguna ocasión me lo he replanteado, pero me considero músico y me gusta tocar y; si no estoy tocando ¿qué hago?
Aunque me cueste más trabajo, aunque se pase fatiga, aunque no pueda como antes; adapto mi nueva vida a intentar de seguir tocando de la mejor manera posible.
-Qué soluciones has adoptado con respecto a la banda para poder seguir tocando?
Principalmente, sustituí la caja royal de adulto por una de niño, que es considerablemente de menor peso; así como cambiar a caja de aluminio de lo que venía siendo una de acero inoxidable. Incluso los soportes de la palillera los quite porque sumaban peso.
Si veo que me canso en una procesión, echo la caja al “carro” y descanso.
De igual manera, si la procesión en la que se participa es larga, opto por no tocar y voy escoltando al banderín, supervisando de que todo salga correctamente.
-Qué puedes decirle a los músicos que son ya mayores o que tienen algún tipo de dolencia que les haya replanteado dejar la música?
En la vida hay muchas circunstancias, no sólo las operaciones.
El que “ha mamado” la música procesional desde pequeño mueve cielos y montañas para nunca separarse de ella.
La persona que no pueda estar en una banda es porque realmente no pueda estar en ella; por trabajo, cuidar de tus padres o que te tengas que marchar fuera por motivos personales…etc
En el mundo de la música siempre se aprende algo nuevo por nunca deja de evolucionar; por lo que siempre recomiendo estar en una.
Veo a personas mayores tocando en bandas y son ejemplos a seguir, donde nos enseñan su experiencia con la música.
Estamos para enseñar y para aprender de la música procesional; que es un lenguaje universal que siempre nos llevará a ir de la mano de un instrumento.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario